Atlas de partículas elementales

La ciencia de lo cotidiano en 400 dosis

La palabra «dosis» se vincula con administración, con llegar de a poco. Un dosificador abastece cantidades determinadas de un producto, similar a esto, el equipo de la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM entra al torrente de temas que acumula la ciencia año con año y termina por reunir en el libro 400 pequeñas dosis de ciencia las historias más cercanas a nuestro día a día y las expone en porciones digeribles, entretenidas y memorables. Antes de estar sobre papel, estas fueron breves cápsulas de radio grabadas en voz de René Drucker Colín.

En estas 400 dosis de ciencia la materia prima es clara y los modos de abordarla son interminables, cada historia se ve renovada por peculiaridades. Leemos de diferentes ciencias y más adelante releemos sobre estas con nuevas miradas, a veces más cercanas a las dudas que quedan por resolver, otras desde la comprensión de lo identificado, del avance, de los retos del desarrollo o la posibilidad de futuro en los hallazgos.

Centrarse en un asunto particular permite que estos breves fragmentos, escritos originalmente para ser distribuidos a través de la radio, tengan tanto mucha claridad como una línea narrativa fácil de seguir, en la cual no es fácil perderse y que por lo mismo se disfruta de inicio a fin, permitiéndonos ser partícipes de nuevas dudas desde lo ya conocido.

Algunas historias nos recuerdan que la ciencia se socializa, que ante las imprecisiones del conocimiento vale la pena recapitular para entender mejor de qué y hacia dónde van ciertos asuntos, sobre todo en cuestiones de enfermedades, contaminación y desarrollo científico, de las cuales de manera natural podemos ver su implicación en nuestra vida. El libro es incisivo con temas relevantes para la sociedad mexicana, como la obesidad, la diabetes, el manejo del dolor, las energías renovables y la contaminación, a la par del cuidado de una misma. En ambos sentidos este libro asume un papel social.

Este libro, el cual de verdad incluye 400 dosis, transparenta que la ciencia es un proceso, por lo que puede caminar entre aplicaciones celebradas, dificultades durante investigaciones o entre limitantes del desarrollo científico, pero siempre a pasos. De modo que a veces narra descubrimientos de naturaleza destacable, pero en la mayoría de las páginas tenemos capítulos que se sienten como termómetros de ciertos temas, es decir, comparan hipótesis y explican cómo se están probando estas.

Entre los tópicos más frecuentes hay dos espacios que destacan: la genética y las neurociencias. Del primero tenemos abordajes médicos, agroecológicos o tan curiosos como su implicación en las expresiones faciales. Esto nos permite interpretar que algunos campos de la ciencia son más grandes que lo evidente. 

Sobre el segundo, además de decir que su reiterada presencia se debe a que René Druker fue un científico, investigador y articulista mexicano especializado en Fisiología y Neurobiología, se puede señalar que es visible lo mucho que se habla sobre memoria, el sueño y lo que le ocurre al cerebro ante distintos eventos, condiciones o estímulos como drogas, el sonido o el color.

Por la fecha en que fue escrito (publicado en 2007) se entiende que las novedades en este campo tengan mucho que ver con misterios del cerebro y sus funciones básicas, de cómo responde este órgano ante ciertos estímulos y a la par tratar de entender cómo los procesa; con el tiempo, las investigaciones se han desplazado hacia entender de qué van las señales detectadas en el cerebro, el reto a entender es mayúsculo. Hoy día, la incursión de la salud mental es más amplia en estos temas. Esto expone cómo hay intereses que se agudizan dependiendo de los contextos, y que la ciencia es también hecha por personas de nuestra sociedad con implicaciones en esta, con tendencias y preferencias, a esto debemos sumarle los intereses en de quienes pagan investigaciones.

También encontramos textos muy eficientes al explicar procesos como la diabetes, osteoporosis, cáncer, la energía nuclear, el carbono 14 y los límites del conocimiento.

Algunas dosis me recordaban inmediatamente que fueron escritas antes de 2007, porque algunos campos se notaban incipientes, novedosos o con dudas, como el caso de la fertilidad, que hoy tiene nuevas historias para contar. También, encontramos datos que son de conocimiento público, lo que nos habla del valor de la divulgación para poner en común las hallazgos de la ciencia. 

Destaca también historias que enfatizan en las diferencias de género. En temas de salud se retoman continuamente asuntos vinculados con hormonas, habilidades peculiares o tendencias de enfermedades. Además, el libro incluye muchas dosis sobre nuestros hábitos, cómo estos van a tener impacto en nuestras vidas y cómo ese conocimiento modela nuestras decisiones. También aborda respuestas tecnológicas a problemas ambientales tales como la contaminación del suelo, el agua, el aire e incluso el sonido. Asuntos sobre los que tendremos que tomar decisiones en el ámbito de lo político.

De algunos temas llama la atención que la preocupación siga vigente o que incluso sea más aguda, tal es el caso de actividades que perjudican la salud, por ejemplo, el consumo de “suplementos” alimenticios que en realidad roban espacio a los medicamentos, pero sin someterse a pruebas estrictas sobre su efectividad y seguridad. Esta particularidad de seguir como problema sin solución es compartida por la emergencia ambiental. De ambos asuntos seguimos acumulando evidencias sobre sus dimensiones, futuros y posibles abordajes de reparación, pero al estar en juego más condicionantes que los de la evidencia científica, tenemos que el enredo se traduce en problemas vigentes.

El libro toca muchos tópicos que venden, pero también otros que no lo hacen tanto, ese es un acierto porque te sientes siempre provocada a conocer entre la variedad de ciencias. También ofrece descripciones de conceptos recurrentes en la medicina, como los placebos o estudios clínicos, lo cual nos es útil tal y como hemos visto en momentos tan críticos como la pandemia, ya que nos permiten entender el conocimiento científico. Otro acierto es que describe los objetivos de ciertas investigaciones con la intención de que podamos entender los abordajes. 

Otros temas a encontrar serán curiosidades de animales tan variados como abejas, caimanes, salamandras, arañas, hormigas, jirafas y tiburones, así como los peligros que la actividad humana les supone. Leeremos en este libro sobre procesos de la vejez, particularidades del clima o eventos oceánicos como la marea roja, también hay capítulos sobre el uso de la física para entender los componentes, mejorar la restauración o combatir las falsificaciones en el mundo del arte. 

Otros son sobre las fobias, hormonas, beneficios de ciertos alimentos en determinadas situaciones y advertencias sobre otras sustancias. También tenemos fragmentos sobre zonas geográficas complejas tales como el Sahara o los volcanes, así como historias que derivaron en premios Nobel o en comprensiones de enfermedades que aquejan a gran parte del mundo tales como el insomnio, la gastritis, el Alzheimer o la obesidad.

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